Los niños ahora están pasando mucho tiempo en casa y podrían tener sentimientos fuertes, como preocupación y ansiedad. Pero hay formas para usted ayudarlos a expresar esos sentimientos y a darles un sentido de seguridad y calma. ¡Explore las ideas de este paquete!

  1. Vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=Ya_4ajJ52Pk

    1. Antes de ver este video pregunte a los niños qué cosas les preocupan. Explíqueles que todos sentimos preocupación, los adultos también. Asegúreles que usted sabe cómo mantenerlos a salvo, resolver problemas y pedir ayuda si la familia la necesita.
    2. Dígales que Abby también se preocupa. Miren juntos este video y observen cómo Abby y su mamá hacen respiraciones profundas de barriga para calmarse
    3. Después de ver el video pregunte a los niños si alguna vez se sintieron preocupados al igual que Abby. ¿Qué otras emociones puede usted ayudarles a nombrar? Luego, practiquen juntos la respiración de barriga.
  2. Cuando los niños se sienten preocupados

    No podemos prometerles a los niños que las personas que ellos aman no se enfermarán o que todo será más fácil en una fecha determinada, pero podemos proporcionarles la mayor tranquilidad posible. Además de practicar la respiración profunda, las siguientes son formas que pueden ayudar a aliviar las preocupaciones de los niños:

    • En la medida de lo posible, mantenga a los niños alejados de las noticias de COVID-19.
    • Cuando los niños se sientan preocupados, siéntese con ellos y anímelos a “dibujarlo”. Ayúdelos a nombrar los sentimientos (preocupación, ansiedad, temor, tristeza, preocupación, frustración y otros). Luego pregunte: “¿De qué color es tu sentimiento? ¿Que forma tiene?”. Ayúdelos a rotular el dibujo con palabras u oraciones. Esto funciona con cualquier sentimiento (puede haber más de un sentimiento en un dibujo). También puede darles ejemplos de la estrategia dibujando usted sus propios sentimientos.
    • Anime a los niños a hacer preguntas. Responda de manera sencilla y honesta y solo deles la información que solicitan. A menudo, conocer los hechos (incluso si son preocupantes) es mejor que no saberlos.
    • Haga que una hora del día (como la hora de las comidas) o un área de la casa (como las habitaciones de los niños) sea zona de “¡no hablar del virus!”. En esa zona, pueden hablar de las cosas que quieren hacer cuando las cosas cambien, los lugares favoritos en los que han estado juntos, el mejor momento del día hasta ahora y algo que esperan con ansias hacer mañana.
    • Explíqueles que aunque no podemos controlar lo que está pasando en el mundo, podemos controlar lo que pasa en la casa. Con solo quedarse en casa, mantener distancias de seguridad, lavarse las manos, toser y estornudar en el codo, podemos mantener sana y salva a la familia y a muchos otros.

    Observe a los niños para detectar signos de estrés. Eso puede incluir miedo a estar solo, pesadillas, “accidentes” o estreñimiento, orinarse en la cama, cambios en el apetito o aumento en los berrinches, lloriqueos o apego. Además de las sugerencias anteriores, darle abrazos, tranquilidad y hacer cosas relajantes y reconfortantes a la hora de acostarse pueden ayudar mucho.

    Si uno de los padres es un trabajador esencial, los niños naturalmente pueden preocuparse más. Usted puede recordarles:

    • Papá/Mamá tiene entrenamiento para hacer su trabajo y sabe cómo mantenerse a salvo.
    • Así como los padres tienen un trabajo, los otros miembros de la familia también tienen un trabajo importante. La familia es un equipo. Los niños pueden adquirir un sentido de responsabilidad al ayudar con los quehaceres domésticos y mantenerse sanos para que el trabajador esencial pueda enfocarse en su trabajo con tranquilidad.
    • Todos pueden sentirse orgullosos del padre que está trabajando y ayudando a otros. El orgullo le ayudará a valorar el trabajo de toda la familia.
    • Su familia no está sola. Los vecinos, amigos y otros miembros de la familia desean ayudar a su familia.

    Al pasar los años, los niños recordarán los momentos en que ustedes fueron positivos, pacientes y tranquilos. Incluso con este desafío, ustedes pueden crear una base de fuerza y resistencia para toda la vida.

  3. Respira, piensa, actúa Lanzar

    Lanzar

    Cuando nos sentimos preocupados, asustados o frustrados, respirar profundamente nos ayuda a calmarnos. La respiración de barriga es el primer paso para respirar, pensar, actuar, una estrategia de tres pasos para enseñar: resolución de problemas, autocontrol, planificación y persistencia. También funciona para adultos. Con este juego interactivo, los niños pueden ayudar a un monstruo amigo de Sesame Street a calmarse y resolver problemas cotidianos.