Como proveedores de salud, ustedes conocen bien las desigualdades en la salud que experimentan las poblaciones que históricamente han sido menos favorecidas, que han experimentado racismo y discriminación, o que tienen necesidades especiales o diferentes capacidades y los efectos que esas desigualdades pueden tener. 

Cuando hay equidad en salud, todos, independientemente de sus circunstancias, tienen la oportunidad de ser lo más sanos posible. Sin embargo, existen desigualdades claras entre las familias que viven en hogares de ingresos más bajos, cuyas circunstancias (o determinantes sociales de salud, SDOH) pueden contribuir a resultados de salud más pobres, tanto físicos como mentales, a lo largo de la vida. 

Estas desigualdades en la salud se intensificaron durante la pandemia, cuando las rutinas de las familias fueron aun más alteradas. Si bien la mayoría de los niños no sufrieron problemas de salud serios a causa de COVID-19, igual se vieron profundamente afectados de muchas maneras, ya sea el aislamiento social, o la enfermedad o muerte de uno de los padres o un cuidador infantil.  

Pero ustedes tienen el poder para hacer una diferencia en los resultados de salud de los niños y sus familias, fortaleciendo la comunicación y ofreciendo apoyo y recursos. 

Los materiales para esta iniciativa les pueden ayudar a conectarse con las familias para reforzar enfoques, actitudes  y rutinas sanas que mejorarán su bienestar. Se trata de una comunicación de apoyo para los padres y de trabajar como un equipo dedicado en torno al niño, a la vez que se convierte en una prioridad abordar la salud de la familia en su conjunto. Ustedes pueden ser ese eslabón fundamental que las familias necesitan para mantenerse sanas en cuerpo y mente. 

Cuando se reúnan con las familias, querrán evaluar las fortalezas y también los factores de riesgo, si aún no lo hacen: ¿Tienen dificultad para obtener suficientes alimentos saludables para las comidas? ¿Tienen un hogar permanente donde vivir? Ustedes pueden ser una gran ayuda al guiarlos a los recursos locales. Mucho del cuidado preventivo ocurre durante estas conversaciones. Los determinantes sociales de salud incluyen:  

  • vivienda segura y transporte
  • acceso a alimentos saludables
  • acceso a lugares de recreo o espacios al aire libre donde los niños puedan jugar y moverse
  • agua y aire limpios
  • oportunidades de educación y empleo
  • apoyos sociales y comunitarios
  • acceso a atención médica
  • la habilidad para superar barreras idiomáticas y de lectoescritura

Estos recursos están diseñados para ser usados de forma flexible. ¡Ustedes conocen mejor a su comunidad! Consideren estas maneras de implementar los recursos: 

  • Hagan copias de estos imprimibles y dejen una pila en la sala de espera para que los niños y sus padres las completen juntos o las lleven a casa. 
  • Impriman los artículos para entregar a los padres.
  • Envíen por correo electrónico los enlaces a los recursos para los padres o proporcionen acceso a través del portal para pacientes.
  • Compartan los recursos con el personal y con sus colegas.
  • Muestren los videos de forma continua en las salas de espera.