Lanzar Un poquito diferente

La flexibilidad es un desafío para todos los niños, pero especialmente para los niños del espectro autista. Muchos niños autistas también tienen un trastorno de ansiedad, que es por falta de flexibilidad. La estructura y las rutinas ayudan, pero también a veces es muy importante «combinarlas» para que ellos aprendan que las rutinas pueden cambiar y que eso es normal.

Lea junto con los niños el cuento de Julia. Noten cómo su horario visual la ayudó durante todo el día. Tenga en cuenta estas estrategias para ayudar a los niños a tolerar los cambios.

  • Agregar pequeños cambios durante el día así como lo hizo el papá de Julia. Vayan a casa por una ruta diferente; cambie el lugar de las sillas alrededor de la mesa, haga cambios pequeños en las reglas de un juego, ofrézcale yogur de fresa en vez de banana, etc.
  • Muestre tarjetas de horarios con dibujos simples para darles pistas visuales sobre cómo se desarrollará el día. Revise las tarjetas por la mañana y durante el día: Primero vamos a… después vamos a… luego vamos a….
  • Agregue nuevas tarjetas de horarios. Si los niños se sienten bien con opciones simples, podría incorporar una tarjeta con un signo de interrogación junto con las palabras «¿Qué te gustaría hacer después?». También tenga una tarjeta con la foto de su niño y las palabras «La opción de _____».
  • Prepare a los niños para posibles cambios. Por ejemplo, «La lluvia nos podría cambiar los planes». Tal vez a veces usted quiera juntar dos tarjetas para poder decir, por ejemplo, «Después del almuerzo veremos si está lloviendo. Podríamos andar en bicicleta, pero si llueve podríamos leer un cuento».
  • Jugar con arcilla o masa elástica para demostrar el significado de flexibilidad.
  • Asegúrese de darle elogios cuando los niños demuestren la más mínima flexibilidad, ¡es un esfuerzo que merece ser elogiado!