Vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=bgq1nav6x5g

Vean el video junto con los niños, fijándose en que cada amigo de Sesame Street tiene una cosa especial que le da consuelo. Mientras los refugios tienen diferentes políticas sobre el límite de pertenencias que una familia puede traer (y los niños pueden perder las cosas que los consuelan durante traslados frecuentes), peluches y mantitas pueden desarrollar un sentido de seguridad y ayudar a los niños a sentirse consolados durante momentos duros e inestables. Este es el caso de los niños que se quedan en hostales o que se quedan con otras personas. Para niños que se trasladan o para quienes la situación donde viven no les permite tener muchas cosas, usted puede ofrecerles un lugar donde guardar aquellas cosas especiales, por ejemplo, en un casillero. También el consuelo se puede encontrar en las actividades que estimulan la imaginación como Un nido especial, en la que Big Bird se imagina su lugar seguro.

Pregúnteles a los niños si tienen una cosa especial que los consuela. ¿Cuánto tiempo la han tenido? ¿Qué es lo que les encanta de esa cosa? ¿Le han dado un nombre? Si no, puede ayudarles a pensar en un nombre. Explíqueles a los niños que pueden conversar con su cosa especial cuando se sienten asustados, enojados, tristes o ¡en cualquier momento!

Si los niños no tienen algo especial, de ser posible, usted podría darles algo. Los padres podrían considerar darles a los niños una prenda suya (el olor y la sensación puede hacer que los niños recuerden así a sus padres) y así les hará sentir seguros cuando están separados. Cosas favoritas, como fotos de un ser querido también ayudan a consolar a los niños. Es posible que los niños abracen, sostengan, “cuiden”,  conversen y se acuesten con sus objetos especiales.