Es importante que los niños aprendan a respetar y a apreciar las diferencias entre las personas y a entender todo lo que también tienen en común.

• ¡No hay otro como yo! Pida a los niños que hagan una pose de súper héroe y que digan algo especial de sí mismos. Los otros niños responden: “¡Eres único!”.

• Igual y diferente. Pida a los niños que en parejas se pongan de pie y digan en qué son iguales y en qué son diferentes cada uno. “¿De qué color es el pelo y los ojos de cada uno?”, “¿Cuántas orejas tienen?”, “¿Usan espejuelos?”, “¿Cuál es el color preferido de cada uno?”.

• Las familias. Invite a los niños a hacer un dibujo de sus familias. Diga: “No todas las familias son iguales. Algunas familias tienen un solo padre o una sola madre, algunas tienen un papá y una mamá, algunas tienen más de un padre y una madre. Algunas tienen hermanos, hermanas y abuelos”. Luego hable de lo que es verdadero en todas las familias, por ejemplo, que se tienen mucho amor y se protegen entre sí.

• ¡El baile de las diferencias! Ponga música de diferentes países y culturas. Pregunte: “¿En qué se diferencia una canción de la otra?”, “¿En qué son iguales?”, “¡De seguro que todas te hacen bailar!”.

• ¡La gran fiesta del mundo! Si es posible, invite a sus amigos a compartir algo de la cultura de ellos, ya sea una cultura del otro lado del océano o de la cuadra donde viven. Podrían compartir un cuento, una merienda o una tradición familiar. ¡Hable también de su propia cultura!