Por Adriana Molina, MS, LMFT y madre sustituta.

Nada podría habernos preparado para la experiencia de darle la bienvenida a un niño en nuestro hogar, excepto vivirlo nosotros mismos. Aunque hicimos muchas preguntas y tomamos todos los entrenamientos requeridos, esto es lo que sabemos ahora, pero que no sabíamos entonces:

  • La importancia de tener una comunidad de apoyo para ayudar a manejar el proceso: los desafíos y las necesidades en constante cambio de un niño de crianza.
  • Cómo asociarse con familias biológicas, trabajadores sociales, maestros y abogados para que puedan ser los mediadores más efectivos para el pequeño bajo mi cuidado.
  • Asegurar servicios para mi niño de crianza temporal requería más tiempo y energía que nunca pensé que tenía. Sentí que necesitaría un nuevo título universitario para gestionar el papeleo y los sistemas múltiples, y para trabajar con el equipo de proveedores de servicios de cada niño.
  • El servicio que el niño recibió también se beneficiaría con mi participación.
  • Para tener la valiosa oportunidad de impactar positivamente la vida de un niño, mi pareja y yo renunciaríamos a una gran parte de nuestra privacidad. Desde lo que había dentro de nuestros armarios y cajones, hasta nuestra propia relación, nuestra infancia y las experiencias de ser padres. Todo nuevo trabajador social evaluará cada servicio social al servicio del niño;
  • La transición entre ir y venir de las visitas requeriría paciencia, amor y comprensión sin hacer suposiciones y juicios que podrían afectar el acceso de un niño a su familia.

Sí, esas necesidades concretas eran importantes y, finalmente, nuestra familia las resolvió. Pero había muchas más cosas que desearía haber sabido:

  • Cómo sostener en mi regazo para cuidar a un bebé enfermo y febril. Cómo ayudar a que se sienta con seguridad y comodidad en conocerme y confiar en mí.
  • Cuando nuestro bebé se asusta, cómo le gustaría que yo lo calme.
  • Más sobre la historia del bebé y lo que él habrá vivido antes de que nos conociéramos, para poder decirle lo maravilloso que es él y ayudarlo a crear un nuevo capítulo en la historia de su vida.
  • A medida que pasamos por el proceso judicial, cómo ayudar a los jueces, trabajadores sociales y otros a comprender la mirada en sus ojitos y su necesidad de estabilidad.

Aunque aún hay muchas cosas que no sé, lo que sí sé es lo importante que es comenzar siempre pensando en el niño y que eso sea mi brújula para cualquier desafío que se nos presente.