NOTA: Estas actividades pueden beneficiar tanto a niños como a adultos, individualmente o en conjunto. Adapte u omita las actividades como mejor considere, ¡usted conoce mejor a los niños y a las familias que sirve!

Nuestro cerebro ha evolucionado para responder al peligro y al estrés entrando en el modo de “luchar, huir o congelarse”. La adversidad crónica significa que estamos constantemente en ese modo, incluso cuando la amenaza ha desaparecido. Estar en un estado de permanente vigilancia, de opresión y ansiedad, nos impide notar otras maneras de reaccionar a situaciones por lo que es importante recuperarse del estrés.

Cuando los niños tienen una sensación de seguridad, sus cerebros empiezan a calmarse. Pueden comenzar a explorar estrategias y soluciones que les pueden traer un poco de alivio o “refugio de la tormenta” de grandes sentimientos como la tristeza, la ansiedad, la ira, el miedo y la confusión.

Las experiencias traumáticas pueden hacer que nos sintamos inestables y vulnerables. Estrategias como la creación de un lugar seguro, real o imaginario, pueden hacer una gran diferencia.

  1. 1
    Vídeo

    Yo puedo sentirme protegido

    Vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=qWvNv33u9hU

    Primero, explique que Elmo se sentía asustado y triste y necesitaba un lugar seguro y acogedor. Juntos, vean hasta el final “Yo me puedo sentir protegido”, en el que Elmo ha utilizado una manta para crear su propia fortificación. Hablen acerca de qué lugares seguros los niños pueden crear para sí mismos.

  2. 2
    Imprimible

    Mi lugar seguro

    Descargar imprimible

    Luego, si es el momento adecuado, ayude a los niños y a los adultos a crear en la imaginación sus propios lugares seguros haciendo una actividad de visualización. Explíqueles las instrucciones de los cuatro pasos de esta página imprimible. Usted puede seguir con cualquiera de las actividades en “El nido acogedor de Big Bird”.