Por último, pruebe hacer una de estas técnicas de respiración; ¡ideal para niños inquietos!

  • Siente los latidos. Los niños saltan o corren en el mismo lugar por un minuto, luego se sientan, cierran los ojos y usan sus manos para sentir los latidos del corazón. Diga: “Observen cómo el pecho sube y baja, pongan mucha atención a la respiración. Cuando la mente empiece a vagar, piensen en la respiración y en los latidos del corazón”.
  • La respiración del espagueti. Los niños se acuestan boca arriba, los brazos estirados a los costados del cuerpo como si fueran espaguetis crudos. Diga: “Respiren profundamente tensando fuertemente todo el cuerpo. Ahora exhalen haciendo ruido. Al exhalar imagínense que se están convirtiendo en un espagueti cocinado, blandos y relajados”. Repita hasta que los niños se sientan “¡cocinados!”.