La hora de dormir puede ser un desafío para muchos niños. Es posible que quieran extender el día y el tiempo que pasan junto a usted.

Una rutina a la hora de dormir (y ¡hasta antes de la hora de la siesta!) puede ser un consuelo importante para los niños pequeños. Intente lo siguiente para facilitar la transición:

  • Haga las mismas cosas cada noche y a la misma hora. Pueden empezar con el baño, cepillarse los dientes y leer dos libros antes de apagar las luces. Para ayudar a los niños a recordar los pasos, déle a la rutina un nombre especial como: “B, C, L, C” para baño, cepillo, libro y cama.
  • Termine la hora de dormir con las mismas palabras. Puede pensar en tres cosas entretenidas para soñar y luego decirle: “Te quiero y nos vemos en la mañana”.
  • Cánteles a los niños una canción de cuna cada noche. Una canción de cuna puede ser reconfortante cuando se están durmiendo. Invítelos a cerrar los ojos mientras les masajea la espalda y canta.