A veces es una tarea muy pesada tener que pensar en formas nuevas y atractivas de mantener ocupados a los niños aprendiendo todo el día, cada día. Puede realizar estas actividades durante un solo día o úselas como enfoque para toda la semana.

Semana 1: Atención a las emociones

  • Presente a los niños palabras que expresan emociones, nombrándolas a medida que ellos las sienten: “Veo que saltas y sonríes. Creo que te sientes muy entusiasmado por ir al parque.”
  • Jueguen charada para identificar emociones. Túrnense para seleccionar una (felicidad, entusiasmo, enojo, desilusión) y represéntenla con expresiones faciales y con el cuerpo. Después, ¡adivinen cuál es!
  • Conversen sobre cómo manejar las emociones fuertes (“Si te sientes triste, puedes pedirle a un adulto que te dé un abrazo.”).

Semana 2: Aprender letras

  • Ayude a los niños a aprender las letras, conversando acerca de las letras en su nombre. Escriba su nombre en un papel y hablen sobre el sonido que representa cada letra.
  • ¡Salgan a cazar letras! En la tienda conversen sobre los artículos en su lista de compras que comienzan con cierta letra: “Necesitamos comprar tomates. Tomate comienza con la letra T. Pensemos en otras cosas que podemos comprar en la tienda que comienzan con la letra ‘T’” (té, tortillas, toronjas).

Semana 3: Reconocer rimas

  • Explique a los niños: “Las palabras que riman terminan en los mismos sonidos, tales como canción y botón. ¿Qué palabras riman con casa?”. Piensen juntos en palabras que rimen, tales como ¡masa y grasa!
  • A la hora de rimar ¡cualquier momento y lugar son buenos! En el transcurso de las rutinas diarias, o sea, durante el almuerzo, las compras o al bañarse, vean cuántas palabras pueden encontrar que rimen con el objeto que hayan elegido.

Semana 4: Observar opuestos

  • Use prendas de ropa y juguetes para introducir el concepto de opuestos incluso a los más pequeñitos. Sujete una mantita cerca de la cara del bebé (de 10 a 12 pulgadas de distancia) y diga: “¡Cerca!” Luego, aléjela y diga: “¡Lejos!” Cuando esté dando de comer a los chiquitos, eleve la cuchara y diga: “¡Arriba!”; luego, bájela acercándola a la boca del bebé y diga: “¡Abajo!”. Esta actividad también sirve para que los bebés practiquen cómo fijar su atención y la mirada.
  • Con los niños mayores, jueguen a “Simón dice” usando opuestos. Anime a los niños a hacer lo opuesto de lo que usted diga cuando les dé una instrucción. Por ejemplo, cuando usted diga: “Simón dice que estires tus manos hacia el cielo,” los niños deberán estirar sus manos hacia el suelo.

Semana 5: Aprender el nombre de las formas

  • Nombre las formas que vea a su alrededor. Hasta los más chiquitos pueden beneficiarse al oír el nombre de una forma geométrica y luego vean y toquen el objeto. Nombre otras cosas cercanas que tengan la misma forma: “Mira, ¡este es un rectángulo! Tiene cuatro lados. Tu librero también es un rectángulo”.
  • Salgan a dar una caminata ¡para identificar formas! Caminen por el vecindario y señalen las formas que vean a su alrededor: “Veo un semáforo. Es un rectángulo. ¿Cuántas formas ves tú?».