Hay muchas maneras de involucrar el padre encarcelado en la vida diaria de los niños.

Las llamadas telefónicas son una buena manera de estar en contacto. Dígale al padre encarcelado cuál es el mejor momento para llamar. Ayude a su niño a pensar con anticipación en las cosas que podría decirle al padre. Los niños pueden mirar una foto del padre encarcelado durante la llamada.

Las visitas a veces causan temor, pero pueden ser positivas. Prepare a los niños con anticipación. Dígales cómo irán a la visita y lo que pueden esperar, ver y hacer mientras están ahí, como esperar en fila, ver a su padre en uniforme, seguir las reglas de “no tocarse”. Dígales que al final de la visita tendrán que decir adiós y salir sin mamá o papá. Prepare algunas maneras para romper el hielo durante las visitas. Ayude a los niños a pensar en lo que le gustaría decirle al padre encarcelado.

Las cartas pueden ser otra buena manera para estar en comunicación. Si los niños todavía no saben escribir, pídales que le digan lo que quieren que usted escriba. También podrían hacer dibujos que representen las palabras. Usted podría incluir en la carta copias de los trabajos de la escuela o las calificaciones.

Las televisitas también pueden ser de mucha ayuda. Durante la televisita podrían hablar de una rutina diaria o leer un cuento. Si no tienen un cuento a la mano, puede contarle un cuento favorito.