Actualmente no existe cura para el asma. Por lo tanto, para manejar el asma de un niño es necesario trabajar en equipo. Los padres, el médico y los cuidadores del niño son los miembros más importantes del equipo. Así es como usted puede ayudar:

  • Manténgase informado. Tenga a mano una lista de los factores desencadenantes, las medicinas y otra información clave del niño. Los padres pueden proporcionar fácilmente esta información completando la página del Perfil del asma.
  • Ayude a los niños a evitar los factores desencadenantes más comunes. Pregunte a los padres qué desencadena el asma del niño y tome nota para ayudar a los niños a evitar esas cosas.
  • Algunos factores desencadenantes comunes son el polen, moho, polvo, aire frío, actividad física, humo de segunda mano y animales con pelaje o plumas.
  • Enseñe a los niños cómo comportarse durante un ataque de asma: sentarse, quedarse tranquilo, buscar ayuda.
  • Esté preparado para ayudar durante un ataque de asma.
    • Si está autorizado a proporcionarle la medicina, revise las instrucciones del Perfil del asma del niño o las instrucciones de los padres para verificar qué se necesita y ofrézcalo.
    • Notifique a los padres o tutores del niño.
    • Si fuera necesario, llame al 911 para solicitar una ambulancia.
  • Note los síntomas sonoros y silenciosos del asma:
  • Los síntomas sonoros incluyen:

    • tos;
    • temblor;
    • falta de aire;
    • presión en el pecho;
    • silbido al respirar.

    Los síntomas silenciosos incluyen:

    • ansiedad y nerviosismo;
    • sueño intranquilo;
    • irritabilidad o calma repentina;
    • cansancio inusual;
    • sudor o palidez inusuales.
  • Averigüe sobre ataques de asma ocurridos en casa para mantenerse enterado del estado del niño.