A medida que las restricciones comienzan a levantarse y muchos de nosotros comenzamos a movernos más libremente, los niños pueden confundirse especialmente cuando tratamos de regresar a una «vida normal» que no se siente exactamente normal.

Los niños probablemente estén entusiasmados de volver a sus tiendas y restaurantes favoritos (que pueden tener largas filas), pero esos lugares queridos no son lo mismo que antes. Es una transición complicada. Puede explicarles que las cosas se están haciendo un poco diferente por ahora para ayudar a que todos estemos protegidos.

Explíqueles que algunas cosas permanecerán igual. Pero continuaremos con:

  • lavar las manos con frecuencia,
  • usar máscaras (podríamos usar máscaras por un largo tiempo),
  • mantener una distancia segura entre las personas (antes de entrar a una tienda, muéstreles cómo se ven seis pies de distancia parándose a seis pies de la persona adelante de ustedes),
  • estornudar y toser en la curva del codo,
  • mantener hábitos saludables como dormir lo suficiente, comer bien y estar en movimiento.

Pero también señale que a medida que comenzamos a hacer algunas de las cosas que solíamos hacer, algunas cosas serán diferentes ahora, especialmente cuando vamos a tiendas, restaurantes o lugares públicos como los autobuses. Tendremos que:

  • mantener nuestras manos protegidas,
  • mantener distancia de seis pies cuando estemos en fila,
  • ser paciente cuando esperamos en fila (¡que pueden ser largas!).

Vivir en el tiempo de “Qué pasaría si…”

Por supuesto, hay ansiedad por no saber aún lo que el futuro nos depara. (“¿Qué pasaría si no puedo invitar a mis amigos a mi fiesta de cumpleaños en agosto? ¿Seguiré yendo a la escuela? ¿Qué pasaría si la escuela comienza de nuevo pero entonces tiene que volver cerrar?”). Puede decirle a los niños:

  • No siempre sabemos cuándo ocurrirán los cambios o cuánto durarán, pero les contaré todo lo que sé sobre lo que podemos esperar.
  • Los maestros y las escuelas nos dirán qué hay que hacer, y todos nos acostumbraremos a los cambios.
  • Las cosas pueden cambiar y después volver a cambiar, pero trabajaremos juntos para hacerlo más fácil y estaremos bien.
  • Muchos adultos están trabajando arduamente para descubrir cómo hacer que todo sea más fácil para todos, lo antes posible.
  • Dos cosas que nunca cambiarán son el amor de la familia y la esperanza de que todo mejore pronto.

Y usted puede:

  • Cuanto sea posible, manténgase en estrecha comunicación con los maestros y cuidadores de sus niños sobre lo que se puede esperar.
  • Apoye a los niños para que jueguen con sus miedos de Qué pasaría si… ¿Qué pasaría si sus miedos realmente se hicieran realidad, qué pasaría entonces? (A veces imaginar lo peor nos ayuda a ver que sí podemos manejarlo).
  • Continúe ayudando a los niños a ser fuertes emocionalmente animándolos a hablar sobre sus sentimientos, a hacer preguntas, a nombrar sus sentimientos y a mantenerse en contacto con las personas que ellos aman.

Recuerde que desde hace meses su familia ha estado aprendiendo formas para afrontar este desafío inusual. Incluso, sin saber exactamente cómo será el futuro, todos ustedes se han fortalecido de nuevas maneras y como un equipo familiar continuarán avanzando. No importan los obstáculos que enfrenten en el futuro, recuerden que pudieron superar esta situación juntos. Eso ayuda a los niños a crear en ellos una base de confianza y fortaleza para toda la vida.