Acurrucarse

  • A la hora de dormir, relájense y construyan recuerdos hablando sobre lo que hicieron durante el día. ¿Qué vieron y aprendieron los niños hoy?
  • Anime a los niños a darles las buenas noches a objetos en su cuarto (reloj, juguetes) y también, a la luna y a las estrellas. Después le toca a usted.  Deles las buenas noches a la nariz de los niños, a los codos y ¡al ombligo! No solo es divertido y reconfortante, sino que también es una excelente manera de desarrollar lenguaje durante una relajante rutina para la noche.
  • Repasen todo lo que hicieron juntos en el día. ¿Qué vieron los niños? ¿Qué aprendieron? Concluya con un cuento, una canción para dormir o con lo que usted quiera.
  • Dé a los niños opciones que les permitan controlar su rutina. ¿Qué canción o cuento quieren escuchar? ¿Cómo dirían buenas noches sus peluches? Pronto, la hora de acostarse se convertirá en un grato momento de diversión compartida.