La manera en que los niños juegan cambia a medida que crecen. Observen las siguientes maneras de jugar:

Juego solitario: Este tipo de juego se observa normalmente en los bebés. Suelen jugar solos, explorando cualquier cosa y todo a su alcance, ¡incluyendo su propio cuerpo! ¡Puede observar a su bebé riéndose cuando agarra su pie o cuando se mete la mano a la boca! Aunque los bebés hacen juegos sencillos como cucú con los adultos, todavía no tienen las habilidades sociales ni la capacidad de enfocarse para jugar directamente con otros niños o bebés.

Juego en paralelo: Cuando los niños son un poco mayores (entre 2 y 3 años de edad), se empiezan a interesar en sus compañeros. Sin embargo, aún no han perfeccionado las habilidades sociales de compartir y turnarse, las cuales son necesarias para jugar con otros. Solemos observar a los niños de esta edad jugar en paralelo (por separado) con objetos o juguetes más que interactuar. Al jugar en paralelo puede que no interactúen entre sí, pero puede fijarse cómo observan al otro e imitan lo que hace con un juego u objeto.

Juego en grupo: En cuanto los niños entran a la escuela, frecuentemente juegan en grupos. Puede observarlos compartiendo y turnándose con los mismos juguetes, haciendo juegos de simulación sobre la base de un tema, o jugando en grupos con juegos como: pato, pato, ganso o al escondite. El juego en grupos puede ayudar a los niños a mejorar sus habilidades sociales y cognitivas mientras planifican un escenario, cambian de roles y resuelven problemas juntos y con creatividad.