Los niños son creativos por naturaleza. La creación artística tiene muchos otros beneficios. Por ejemplo, cuando los niños sostienen un lápiz, usan las tijeras o doblan papel, están desarrollando importantes habilidades motoras finas. Cuando garabatean o dibujan algo ellos están sentando las bases para la lectura, la escritura y el lenguaje. Cuando mezclan colores o experimentan con nuevos materiales, dan vida a los conceptos de ciencia e ingeniería. 

La creación artística también ayuda a desarrollar algunas habilidades “invisibles”, como la fortaleza emocional. 

  • Conciencia emocionalCrear arte les da a los niños una forma para reflexionar y expresar sus sentimientos. El arte ayuda a comunicar ideas complejas y puede ser el punto de partida de conversaciones significativas. Hacer arte con otras personas desarrolla habilidades sociales como la colaboración y el compromiso. 
  • Resolución de problemasLa creación artística plantea desafíos y requiere tener persistencia, práctica y paciencia. De hecho, se puede pensar en cada pieza de arte como en un “problema” propio o idea que se necesita darle vida. Los niños tendrán que tomar decisiones, ¿qué materiales, superficie, colores? Es posible que ellos tengan que intentarlo muchas veces para obtener el resultado que se habían imaginado. 
  • ConfianzaAl igual que con otras habilidades, cuanto más arte haga el niño, más confianza en sí mismo tendrá. Se siente bien hacer un proyecto de principio a fin. El niño se animará al recibir palabras de reconocimiento.