El sentimiento de gratitud

La gratitud, o el agradecimiento, no es solo hacer que otras personas se sientan bien. La gratitud nos hace sentir bien, más feliz y también más empático. La gratitud tampoco se reserva solo para las cosas grandes. Sentirse agradecido por las cosas pequeñas es igualmente importante. Un abrazo amoroso, el suave pelaje de un cachorro o el cálido sabor de un plato de sopa. Lo importante es hacer un alto y analizar las cosas por las que debemos estar agradecidos. Al hacerlo, usted y su familia se preparan para enfrentar los desafíos con esperanza y fortaleza interior.

Los recursos en este paquete ofrecen…

  • ideas sobre cómo concentrarse en las cosas positivas de nuestra vida,
  • estrategias para descubrir y expresar sentimientos de agradecimiento,
  • sugerencias de actividades para crear el sentimiento de gratitud en su familia.
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    Artículos

    Ejercitemos el músculo de la gratitud

    Vivimos en tiempos especialmente difíciles. Es un reto para todas las familias. Hoy más que nunca es importante tener estrategias a la mano que nos animen a concentrarnos en las cosas de nuestra vida por las que estamos agradecidos.

    Es cierto que cuando nos sentimos felices también podemos sentirnos agradecidos. Pero es igualmente cierto que no tenemos que esperar a sentirnos felices para sentirnos agradecidos. La gratitud conduce a sentimientos más profundos de felicidad. Muchos estudios han demostrado que no solo nos hace sentir más felices, sino también puede mejorar nuestra salud, conducir a una autoestima más fortalecida e incluso ayudarnos a dormir mejor.

    Pero tenemos que aprender a ser agradecidos. Por naturaleza los niños pequeños piensan primero en sí mismos. La buena noticia es que ser agradecidos es fácil de enseñar. No olvide que usted es el mejor ejemplo para su niño. Presentamos algunas estrategias sencillas que pueden ayudarlos a sentirse más fuertes y resistentes en tiempos difíciles. Elija las ideas que mejor se adapten a su familia.

     

    Proyectemos un buen día

    Haga una costumbre para toda la familia tener «momentos de gratitud». Momentos específicos durante el día para que cada uno baje la velocidad y piense en las cosas por las que está agradecido. La gratitud es un músculo que necesita ejercicio para fortalecerse.

    • Despertarse por la mañana con pensamientos de agradecimiento lo ayuda a darle a su día un comienzo positivo. «Estoy agradecido porque el sol está brillando». «Estoy agradecido porque hoy la abuela va a pasar el día con nosotros». Incluso, «¡Estas fresas están dulces y jugosas y tienen un sabor delicioso!».
    • La hora de la cena también es un buen momento para expresar gratitud. Invite a cada miembro de la familia para que hable de «el mejor momento que tuvo en el día». ¡Pueden estar agradecidos plato a plato!

     

    Reclute la ayuda del niño

    Los niños que son invitados a ayudar con los quehaceres de la casa pronto aprenden que ayudar requiere poner esfuerzo para hacer algo, y comenzarán a apreciar los esfuerzos de los demás. Incluso si al principio no pueden hacer mucho, crearle el hábito de ayudar se puede iniciar desde que son pequeños.

    • Anímelo a que lo ayude en los quehaceres. Incluso el niño más pequeño puede doblar servilletas para la cena o ponerle la comida al perro. Dele una pala pequeña para que su «ayudante» lo ayude a quitar la nieve. Permítale llevar algo pequeño al carro cuando vayan de vacaciones.
    • Elogie al niño por la ayuda. «A mamá realmente le van a encantar estos panecillos que me estás ayudando a hornear». «Como me ayudaste a separar la ropa sucia, ahora papá tiene tiempo de leerte un cuento más.

     

    Sea un ejemplo de gratitud

    • Asegúrese de que su niño lo vea y lo escuche cuando usted expresa aprecio por los demás. Agradezca a los meseros cuando vayan al restaurante; al guardia de cruce que los ayuda a cruzar la calle; al plomero que destapa la bañera. No es sólo buenos modales lo que le demuestra, sino también que usted nota, respeta y aprecia el trabajo de los demás. Y especialmente, asegúrese de darle las gracias a su niño, por ejemplo, por poner la mesa o guardar sus juguetes sin que usted se lo pida.
    • Hagan un frasco de agradecimientos. Invite a su niño a decorar un frasco grande con marcadores, calcomanías, escarcha, etc. Coloquen el frasco de agradecimiento en un lugar de honor en la casa. Anime a todos en la familia para que todos los días escriban, o dibujen, algo o alguien por quien están agradecidos y lo pongan en el frasco. Cuando el frasco esté lleno hagan una ceremonia para sacar los agradecimientos uno por uno y compartirlos en voz alta.
    • Hagan un collage de gratitud para colgar en la pared. Toda la familia puede contribuir. Coloquen el collage en un lugar donde todos lo vean y recuerden todas las cosas por las que están agradecidos. También, anime a su niño a llevar un diario de gratitud con dibujos hechos por él o con recortes de revistas.
    • También pueden demostrar agradecimiento de forma no verbal. Inventen un baile familiar especial, un abrazo familiar secreto o un apretón de manos para cuando se prefieran las acciones, no las palabras.
    • Nunca es demasiado pronto para que su niño adopte el hábito de hacer «notas de agradecimiento». El niño puede dictarle lo que quiere decir si es demasiado joven para escribir o enviar un correo electrónico. También puede hacer dibujos. Es muy importante que usted le dé ejemplos de agradecimiento por los regalos recibidos y las bondades de los demás.
    • Cuando el día se ponga difícil, ¡cambie de escenario! Un paseo al aire libre está lleno de regalos para todos nuestros sentidos: el cielo azul, el dulce aroma de las flores, el canto de los pájaros, un vecino amistoso, incluso el modelo de carro favorito que ven pasar.

     

    La vida puede ser difícil, ¡pero también es maravillosa!

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    Vídeo

    Gratitud

    Vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=n9cQwqhniH4

    Usar los sentidos para recordar las cosas por las que estamos agradecidos es una buena manera de convertir un día difícil en un día feliz. En este video la mamá de Abby la ayuda a calmarse y transformar su mal día en uno bueno, ¡y no se necesita tener una varita mágica!

    • Antes de ver el video: Explíquele que Abby estaba teniendo un mal día. Una cosa tras otra la estaba frustrando. ¿Alguna vez te has sentido así?
    • Mientras ven el video: Observen y explique en voz alta que la mamá de Abby le dice que respire profundo. Eso ayuda a Abby a tranquilizarse y reponerse. Señale la estrategia de los «sentidos» que ayuda a Abby a recordar las cosas por las que debe sentirse agradecida.
    • Después de ver el video: Pídale al niño que piense en las cosas que ve, oye, toca, huele e incluso saborea que podrían hacerlo sentir mejor en los tiempos difíciles.
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    Imprimible

    La búsqueda del tesoro de la gratitud

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    Este es un juego divertido y fácil que les recuerda a los niños (y a los adultos) que hay muchas cosas por las que debemos estar agradecidos. Utilice este tablero de bingo para jugar.

    1. Imprima el tablero de bingo, uno para cada jugador cada vez que jueguen, incluyéndolo a usted.
    2. Anime a los jugadores a mirar el tablero de bingo y comenzar a completar algunos cuadrados. Los niños pueden escribir sus respuestas, dictarlas o incluso hacer dibujos. El juego es especialmente útil cuando se ha tenido malos momentos durante el día.
    3. Comparen las respuestas de todos cuando los tableros estén completos. Se sorprenderán de lo que aprenden unos de otros.