Cada uno tiene diferentes sensaciones sobre las multitudes. Algunas personas se sienten perdidas en la multitud; otras se sienten más protegidas. En la pandemia, la manera en que pensamos sobre la multitud ha cambiado y los cambios constantes acerca de las normas de seguridad les pueden producir grandes sentimientos. Dense usted y sus niños el permiso para sentir lo que sea, además de tomar el tiempo necesario para resolverlo. Ofrezca la seguridad de saber que la situación ha cambiado. Puede decir: “Tienes razón. Antes no era seguro ir a una fiesta de cumpleaños. Ahora es diferente y es seguro hacerlo”.

Mantenerse seguros

  • Usted es el mejor modelo para sus niños. Recuerde a todos que es importante continuar practicando hábitos sanos: cubrir la boca cuando estornudan o tosen, toser y estornudar en el codo; lavarse las manos con frecuencia.
  • Sigan las normas oficiales de donde viven. No se sientan obligados a apresurar las cosas. Está bien que su familia siga su propio ritmo. ¿Mascarillas? ¿Distanciamiento social? ¿Saludarse con el codo? ¿Abrazarse? Recuerde a los niños que distintas personas se sentirán más o menos cómodas. Y eso está bien.

Mantener la calma

  • Cuando los niños empiecen a sentirse abrumados, anímelos a respirar hondo desde la barriga un par de veces. Puede practicarlo con ellos: Inhalen lentamente por la nariz y exhalen por la boca. Repítanlo algunas veces.
  • Fomente en sus niños que busquen su superhéroe interior. Anímelos a hacer una pose y anunciar: “¡Yo puedo con esto!”
  • Tenga siempre una estrategia de salida. Asegúrese de que sus niños sepan que le pueden avisar cuando ya es suficiente. Vayan donde vayan y hagan lo que hagan, tenga un plan para saber cómo retirarse, a dónde irse y qué hacer después.
  • Los niños en todas partes están aprendiendo a estar juntos de nuevo. No es difícil imaginarse las dificultades que puedan surgir. Asegúrese de escuchar las preocupaciones de sus niños y observarlos para detectar las señales de la ansiedad. Incluso puede pedirles que asignen un valor al nivel de sus preocupaciones en una escala de 1 a 5. Manténgase alerta para detectar el bullying.
  • Esté preparada para una posible ansiedad en momentos de separación, ¡de parte de todos! Es posible que los niños se hayan acostumbrado a estar cerca de usted mucho más; es probable que haya pasado más tiempo en casa. De repente, tanto las escuelas como las oficinas están abiertas de nuevo. No todo va a resultar fluido a la vez.

Mantenerse organizados

  • Haga un plan específico que permita a su familia adaptarse de manera relajada. Acostúmbrense a las cosas paso a paso. Convierta una salida al barrio en una aventura. Es divertido intentar cosas nuevas juntos, o volver a las rutinas que echaron de menos.
  • Reintroduzca las actividades poco a poco, según los niños le vayan demostrando lo que pueden manejar con facilidad. No es necesario hacer todo a la vez. De hecho, ¡no lo deben hacer! Está bien decir que “no” a una invitación o una experiencia si no están listos todavía.

Por sobre todo, recuerde que volver a la normalidad va a requerir práctica de parte de todos. Gradualmente las cosas volverán a sentirse normales y estar con los amigos y los vecinos será una alegría igual que siempre.