Todos podemos tener empatía, pero ese es un sentimiento que debe ser enseñado. Los padres pueden dar el ejemplo de sentimientos de empatía con sus acciones cotidianas. Ayude a plantar las semillas de la empatía haciendo lo siguiente:

  • Pida a los niños que noten cuando uno de sus compañeros está triste o lastimado y que piensen por qué se siente de esa manera. “¿Qué puedes hacer para que ese niño se sienta mejor?”. Elogie a los niños que demuestran tener empatía.
  • Invite a los niños a ponerse en los zapatos del otro. ¡Literalmente! Cambien de zapatos e imagínense lo que diría o haría el dueño de esos zapatos. ¡No se permite decir algo hiriente!
  • El juego de los elogios. Elija a un niño como “la estrella del día”. Los otros niños pueden decir todas las cosas agradables que conocen de ese niño. Al día siguiente elija otro niño hasta que todos tengan la oportunidad de ser “la estrella del día”.
  • Una fiesta para Oscar el Gruñón. Cuanto mejor lo tratan sus amigos, más gruñón se pone Oscar. Elija a una persona para representar a Oscar y actuar lo más gruñón que pueda. Luego, ¡exageren las amabilidades! En el mundo real existen muchos gruñones, pero incluso los gruñones aprecian las amabilidades.
  • Ayudemos a toda la comunidad. Genere ideas para un proyecto que puedan hacer juntos para que toda la comunidad sea un lugar mejor para todos. Puede ser: ahorrar monedas para un refugio local de animales, reciclar periódicos, recoger libros o latas de comida para darlos a un refugio familiar. Tome una foto de todos los que ayudaron en el proyecto e inclúyala en la donación.