Cuando se maneja bien el asma, los niños asmáticos pueden vivir una vida saludable y feliz. Para alcanzar su estado óptimo, los niños no deben exponerse a los factores desencadenantes que les ocasionan ataques de asma. Los adultos en su vida pueden encargarse de mantener a los niños alejados de esos factores. Las personas que sufren de asma tienen diferentes factores desencadenantes, pero estos son algunos de los más comunes:

  • Polvo, especialmente sobre superficies, en los peluches y mantitas de seguridad (u objetos transicionales): Limpie regularmente las superficies con un paño húmedo y lave los peluches, mantas y sábanas una vez por semana.
  • Alfombras: Elija pisos de madera o descubiertos con tapetes pequeños.
  • Cucarachas
  • Aire frío
  • Alergias alimentarias: Cuelgue una lista de las alergias del niño junto con su foto en la escuela o guardería.
  • Moho: Mantenga los baños sin moho y limpie las repisas de las ventanas.
  • Caspa de mascota, plumas, pelaje animal y pelo: Puede elegir peces o reptiles, o evitar las mascotas).
  • Actividad física, especialmente correr
  • Polen de pastos, flores, árboles y malezas
  • Humo u olores de fogatas de madera, cigarrillos, carbón o gases de diesel o gasolina
  • Fuertes emisiones de gases de ciertos materiales como productos de limpieza, pinturas, perfumes o pesticidas
  • Infecciones virales a las vías respiratorias

Hable con los niños y quienes los cuidan sobre los factores desencadenantes que deben evitar. Si lo desea, imprima esta página o haga una lista separada de los factores desencadenantes más importantes de los niños. Cuelgue la lista donde todos la puedan ver.