Cuando los niños juegan cada día, como por ejemplo, con naipes o con dados, ¡ya están descubriendo la diversión de las matemáticas!

Los rompecabezas motivan a los niños a observar las formas. Señale las curvas, las líneas rectas y los ángulos en las piezas. Prueben a ver si una curva puede encajarse al lado de una línea recta o un ángulo. Pregúnteles: “¿Qué puede caber aquí en vez de estas otras formas?”. Motiven a los niños a girar y dar vuelta a las piezas hasta que quepan.

Ayude a los niños con las matemáticas usando un juego de mesa que incluya dados que se tienen que sumar. Después de tirar los dados, el niño tendrá que contar los puntos en un dado, y luego contarlos en el otro. Pregunte: “¿Cuántos puntos tiraste en total?”. Quite uno de los dados. Pregunte: “Ahora, ¿cuántos dados quedan?”.

Los juegos de naipes pueden enseñarles a los niños a emparejar y agrupar objetos. Desafíe a los niños a encontrar todas las tarjetas de la misma pinta en la baraja. Luego pregunte: “¿De qué otra manera podemos agruparlas?”. Intenten agruparlas por número, por color y de otras maneras.

Los juegos de mesa suelen tener múltiples oportunidades para ser juegos de matemáticas para los niños. Pueden asumir el rol de banquero en algunos juegos. En otros juegos, dejen que los niños anoten el puntaje.