Cuando las cosas no salen según lo planeado, cuando los planes cambian o cuando los planes a largo plazo simplemente no se pueden realizar, como el regreso a la escuela este año, podemos sentirnos frustrados, decepcionados, confundidos o incluso tristes. Es normal tener cualquiera de esos grandes sentimientos.

Debido a la actual incertidumbre, todos debemos practicar cierta flexibilidad este año. El pensamiento flexible ayuda a que nos adaptemos a situaciones nuevas o inesperadas. Nos ayuda a resolver problemas, llevarnos bien con los demás y pensar en las cosas de manera diferente.

Afortunadamente, hay formas divertidas para desarrollar flexibilidad de pensamiento.

Los recursos de este paquete…

  • ayudan a presentarle a su niño el concepto de flexibilidad,
  • ofrecen estrategias para ayudar a que todos en su familia sean más flexibles y
  • proporcionan actividades divertidas para juntos desarrollar habilidades de pensamiento flexible.
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    Vídeo

    Vamos al parque

    Vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=5jAcnJDd1f0

    En este video vemos a Julia y su familia caminando hacia el parque, pero descubren que está demasiado lleno. Juntos practican la flexibilidad y piensan en otras maneras para divertirse mientras regresan a casa. Mire el video junto con los niños.

    • Antes de ver el video: Hablen de la palabra flexibilidad. Pregunte: «¿Qué significa ser flexible? ¿Pueden pensar en cosas que sean flexibles? ¿Sabían que nuestro cerebro también puede ser flexible?».
    • Mientras ven el video: Observen lo que dicen y hacen los padres de Julia para ayudar a los niños a superar los sentimientos de decepción. Resalte las formas en que ellos trabajan juntos para pensar en una solución.
    • Después de ver el video: Pregúnteles a los niños qué pasó en el video. Hable de los momentos en que ustedes también necesitaron ser flexibles. ¿Qué problema enfrentamos? ¿Qué hicimos para resolverlo?

    Ahora piensen en cosas que son diferentes o inciertas acerca del regreso a la escuela este año. ¿Cómo se ha adaptado su familia? ¿Qué más pueden hacer para mantener una actitud flexible este año?

    Lea el siguiente artículo para hallar más consejos sobre cómo ayudar a su familia a practicar y desarrollar habilidades de pensamiento flexible.

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    Artículos

    Somos flexibles

    Puede ser frustrante cuando las cosas no salen según lo planeado, cuando los planes cambian o cuando los planes a largo plazo simplemente no se pueden realizar. Algo que puede ayudarnos a manejar los cambios con facilidad es pensar con flexibilidad.

    El pensamiento flexible es una de las principales habilidades cognitivas que los niños necesitan aprender para manejar sus pensamientos, sentimientos y acciones. El pensamiento flexible nos ayuda a adaptarnos a situaciones nuevas o inesperadas. También nos ayuda a resolver problemas, llevarnos bien con los demás y pensar de forma diferente. Cuando se trata de la aventura del regreso a la escuela, la flexibilidad será especialmente importante.

    Afortunadamente, hay formas divertidas para desarrollar flexibilidad de pensamiento. Considere estas ideas:

    Hay más de una manera.

    A veces los niños pueden frustrarse al pensar que solo hay una manera de resolver un problema. Recuérdeles que a veces hay muchas maneras para completar una tarea.

    • Ejemplo a seguir. A medida que su día avanza, cuénteles lo que usted está haciendo usando palabras como primero, luego y después. Si puede, hable sobre las alternativas que se pueden tomar. Por ejemplo, «Estoy preparando sándwiches para el almuerzo. Generalmente uso el queso amarillo, pero hoy voy a usar el queso blanco, ¡los dos son deliciosos!».
    • ¿Y si…? Cuando lean o vean un programa juntos, pídales a los niños si pueden imaginarse un cuento diferente u otro final. ¿Y si Andrés hubiera hecho algo diferente? ¿Qué creen que hubiera pasado? Usar la imaginación también ayuda a los niños a pensar creativamente en situaciones del mundo real.
    • Cambie las reglas. Mantenga la atención de los niños cambiando las reglas de los juegos favoritos. En vez de Pato, Pato, ¡Ganso! jueguen a Rana, Rana, ¡Conejo! En vez jugar a ¡Te atrapé! jueguen a La estatua. En vez de correr a la primera base, desafíe a los niños a saltar a la primera base.

    Juntos en la aventura.

    Una forma de acostumbrarse al cambio es buscar diferentes experiencias con frecuencia. Hagan una lista de algo nuevo que les gustaría hacer. Por ejemplo, probar una comida nueva, un peinado diferente, ir de excursión o saltar en vez de caminar. Dedique tiempo para practicarlos. ¿Pueden hacer algo nuevo cada semana? ¿Cada día? Al final de un año tendrán una montaña de recuerdos y una excelente flexibilidad de pensamiento.

    ¿Qué otra cosa podría ser esto?

    Parte del pensamiento flexible implica poder ver las cosas de manera diferente. Reúna artículos de uso casero, como un tubo de toallas de papel, un embudo o un batidor. Pregúnteles: «¿Qué otras cosas podrían ser estos artículos?». Invítelos a usar la imaginación para pensar en las muchas otras cosas que podrían ser. Hagan lo mismo cuando coloreen juntos. Dibuje una figura como un triángulo, un cuadrado o un círculo. Un círculo puede ser una galleta, un platillo volador, una rueda o una burbuja.

    Estimular todo el cerebro.

    La flexibilidad de pensamiento es más efectiva cuando se combina con otras habilidades cognitivas, como la memoria de trabajo y el autocontrol. Desarrolle esas habilidades con actividades divertidas como buscar objetos escondidos, emparejar cartas en un juego de memoria, repetir las reglas de un juego o los pasos de una receta de cocina y jugar a Simón dice. Para estimular el autocontrol, anime a los niños a escuchar con todo el cuerpo. Recuérdeles que para escuchar necesitan una voz serena, un cuerpo tranquilo, ojos atentos y oído alerta. Saber esperar también desarrolla las habilidades cognitivas. Mientras esperan, los niños pueden usar un «diálogo interno» positivo. Podrían decirse a sí mismos: «Controla tu cuerpo y a ti mismo», o «Recuerda lo que debes hacer».

    Respira, piensa, actúa.

    Respirar, pensar, actuar es nuestra comprobada estrategia de resolución de problemas aquí en Sesame Street. El segundo paso, piensa, ayuda a los niños a practicar el pensamiento flexible. Cuando los niños (o adultos) enfrentan un problema, siga los tres pasos:

    • Respira. Primero, ayuda al niño a calmarse al colocar las manos sobre el vientre y respirar lenta y profundamente tres veces.
    • Piensa. Luego, ayuda al niño a comprender el problema y a pensar en un plan para resolverlo. Ayuda a idear algunos planes diferentes para resolver el problema.
    • Actúa. Por último, anima al niño a elegir un plan y a ponerlo en práctica. Recuérdele que aprender cosas nuevas (o superar desafíos) requiere de práctica. No es que él no pueda hacerlo, es que aún no puede hacerlo.
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    Interactivo

    Los juegos para pensar de Elmo

    Lanzar Elmo's Brain Games

    Ayude a los niños a emprender una aventura de preparación para la escuela en que los amigos de Elmo los ayudan a practicar la atención, la concentración, el razonamiento y la memoria. Esas habilidades ayudan a los niños en la escuela y también a ser más flexibles. Los niños practicarán a escuchar instrucciones, mantenerse enfocados incluso cuando hay distracciones, recordar instrucciones de varios pasos y mucho más.

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    Imprimible

    Un cambio de planes

    Descargar imprimible

    Recuérdeles a los niños que a veces las cosas no salen exactamente como se planearon, pero aún así pueden ser divertidas. Imprima esta página y complétenla juntos. Amplíe la actividad preguntando «¿Y si…?» sobre otras situaciones. ¿Qué pasa si necesitamos estudiar en casa por un tiempo? ¿Qué pasa si no podemos abrazar a los amigos? Cuando los niños saben que hay muchas formas de resolver un problema, pueden sentirse más seguros de enfrentarse a situaciones nuevas.