Al igual que los adultos, los niños pueden sentir emociones por muchas razones. Los momentos de incertidumbre, el estrés y los cambios pueden hacer que los sentimientos se sientan aún más grandes. Y cada niño expresa sus sentimientos de manera diferente. A veces los niños necesitan la ayuda de un adulto para aprender a comprender, nombrar y manejar sus grandes sentimientos. Explore los recursos y las ideas de este paquete para ayudar a su niño.

Los recursos en este paquete…

  • presentan la idea del desarrollo emocional,
  • ofrecen estrategias para ayudar a las familias a hablar y expresar las emociones,
  • contienen actividades divertidas que pueden hacer juntos para manejar los grandes sentimientos.

 

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    Vídeo

    Elmo siente miedo

    Vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=qQ7xs6oTfV8

    Los niños se expresan cuando juegan. En este video vemos que Elmo expresa sentimientos de miedo cuando está jugando. El padre, quien juega con Elmo, se da cuenta de que Elmo está teniendo grandes sentimientos. Los dos hablan y eso hace que Elmo se sienta un poco mejor. Mire este video junto con los niños.

    • Antes de ver el video: Hablen de los sentimientos. ¿Cuántas emociones puedes nombrar? ¿Puedes demostrarlas?
    • Mientras ven el video: Observen lo que hace el papá para ayudar a Elmo a entender el sentimiento de miedo en su cuerpo y cómo ellos hablan juntos de manera amorosa y juguetona.
    • Después de ver el video: Pida a los niños que digan lo que pasó en el video. Luego practiquen juntos la estrategia de la conciencia plena: cierren los ojos y noten cualquier sensación en su propio cuerpo. (Consejo: use el siguiente imprimible para guiar a los niños).

    Especialmente en tiempos difíciles, dedique tiempo para jugar con su niño. Al jugar juntos observe cómo se está sintiendo el niño y ayúdelo a manejar sus grandes sentimientos.

     

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    Imprimible

    Cómo lidiar con el miedo

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    Identificar comportamientos relacionados con el miedo de su niño

    El miedo es una emoción universal. No es necesariamente un sentimiento negativo. El miedo nos dice que algo está sucediendo y que debemos ponerle atención. En vez de descartar ese sentimiento podemos tratar de llegar a la raíz, o a su causa, y trabajar para controlarlo o hacerle frente. Los niños pueden expresar sentimientos de miedo con su comportamiento habitual o mientras juegan. Cuando los adultos se percatan y atienden el miedo del niño de manera comprensiva, ayudan a que él se sienta seguro.

    • Demasiado apego
    • Frecuentes exigencias de atención, cuidados, etc.
    • Se porta mal o se enoja si un padre, hermano o pariente necesita salir de la casa
    • Tiene dificultad para dormir o pesadillas frecuentes
    • Repite preguntas sobre el mismo tema
    • Se queja de frecuentes dolores de estómago o de cabeza
    • Es agresivo con los demás, como empujar a un hermano o romper las cosas de otros.
    • Está retraído, no participa en las actividades ni en las interacciones familiares
    • Tiene cambios en su alimentación

    Recuerde que su niño puede expresar su sentimiento de miedo mientras juega, tal como lo hizo Elmo en el video. Observar y participar en los juegos de su niño puede ser una experiencia enriquecedora para usted.

    Cómo responder a los miedos de su niño

    Cuando los niños sienten miedo es importante responder de manera comprensiva. Incluso si el miedo de su niño puede no ser racional o no tener sentido para usted, para el niño es muy real. Valide su miedo diciéndole: «¡Eso da miedo! A veces yo también siento miedo».

    Estas ideas podrían ayudar a que el niño se sienta mejor:

    • Cómo medir el sentimiento. Pregúntele mientras gesticula con las manos: “¿De qué tamaño es tu miedo? ¿Es así de grande o es ASÍ DE GRANDE?». Saber si un miedo es grande o es pequeño le ayudará a usted a hablarle de forma adecuada. El siguiente imprimible ofrece estrategias para controlar miedos de todos los tamaños.
    • Darle explicaciones positivas. El miedo en un niño puede disminuir cuando él escucha explicaciones positiva sobre lo que le da miedo. Por ejemplo, cuando Elmo dijo que los gérmenes le dan miedo, Louie le recordó que usar la máscara y lavarse las manos (cosas que Elmo ya está haciendo) ayudan a prevenir la propagación de gérmenes. La explicación positiva ayudó a que Elmo se sintiera más calmado, en control y menos asustado.
    • Dígalo en voz alta. Ayude al niño a liberar el miedo simulando decirlo (o gritarlo) por un megáfono. Invítelo a poner sus manos alrededor de la boca y dejar que el mundo sepa a qué le tiene miedo. Combine esta actividad con el movimiento de todo el cuerpo. Liberar la energía de la emoción a veces puede ayudar a que los niños se sientan mucho más tranquilos.
    • Sea firme pero también flexible. Puede ser frustrante cuando los grandes sentimientos de un niño amenazan con interferir en las rutinas diarias, como salir de la casa a tiempo o preparar la cena. En esas situaciones es importante que los adultos sean firmes (las rutinas deben continuar), pero flexibles (tal vez podamos hacer esto de una manera nueva). Lean este cuento corto para saber cómo Louie manejó bien una situación potencialmente desafiante al incluir a Elmo de una manera amable.

    Cómo responder ante sus propios miedos

    Incluso nosotros, los adultos, a veces sentimos miedo. Los niños esperan que sus padres sepan manejar bien sus propios sentimientos. Cada vez que pueda, y cuando sea apropiado, hable sobre sus propios miedos y cómo usted los controla. No necesita tener la solución de todo; es normal decirle a su niño: «No lo sé». Empareje su desconocimiento con lo que usted sí sabe, como el estar siempre lista para ayudarlo y que trabajarán juntos para resolver las cosas.

    Y recuerde cuidarse así mismo. El cuidado personal no es egoísta; le ayuda a cuidar mejor a los demás.

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    Imprimible

    ¿De qué tamaño es tu sentimiento?

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    Cuando su niño tiene un gran sentimiento, una de las primeras preguntas que usted podría hacerle es para tratar de averiguar de qué tamaño es el sentimiento. La respuesta del niño le ayudará a hablarle de manera apropiada. Pregúntele mientras gesticula con las manos: “¿De qué tamaño es tu miedo? ¿Es así de grande o es ASÍ DE GRANDE?». Saber si el miedo es muy grande o es pequeño lo ayudará a usted a saber cómo puede ayudarlo. El siguiente imprimible ofrece estrategias para controlar miedos de todos los tamaños.