El tiempo utilizado para cuidarse a sí mismo, le permite cuidar mejor a su niño. Incluso unos pocos minutos de “tiempo para mí” le ayudarán a recargar las pilas para enfrentar la crianza en óptimas condiciones. El estrés desgasta a las personas, tanto por dentro como por fuera. La próxima vez que se sienta abrumado, tenga en mente los siguientes consejos.

  • Dormir: Cuando su niño se acueste a descansar, trate de hacer lo mismo. Si el niño tiene problemas para tranquilizarse, cántele una canción suave que a usted le encantaba cuando era pequeño y que también lo calme a usted.
  • Dese una vacación de diez minutos. Al bañar a su niño, remoje sus manos en el agua tibia y deles un masaje breve, respirando profundamente al hacerlo.
  • Mantenga un diario al lado de su cama. Antes de dormir, recuerde algo cómico, tierno o sorprendente que hizo su niño hoy. Escriba unas pocas líneas que capten el recuerdo. Cuando se sienta abatida, puede leer el diario de los recuerdos.
  • Llene su vaso: Sírvase un gran vaso de agua y siéntese en un lugar agradable. Dígale a su niño: “Voy a sentarme a (leer/pensar/respirar) mientras bebo este vaso de agua.” Explique que estará disponible cuando el vaso esté vacío. Los niños tienen dificultad para llevar la cuenta del tiempo. Esta es una manera concreta de ayudarlos a entender que necesita unos minutos para sí misma.
  • ¡Ah, las canciones! Nunca subestime el poder de la música para cambiar un estado de ánimo. Cree una lista de reproducción (playlist) con canciones que los hagan sentirse bien. Puede crear diferentes listas para diferentes estados de ánimo: una para relajarse, otra para energizarse, etc.