Tanto para los niños como para los adultos, la esperanza puede ser una fuerza poderosa en el proceso de recuperación del trauma. Tener esperanza, y mantener la esperanza a pesar de las dificultades, es una valiosa estrategia para hacerle frente a esa situación difícil. Cuando tenemos esperanza sabemos lo que queremos, creemos en nuestra capacidad de llegar allí, y nos mantenemos motivados para permanecer en el camino hacia nuestra meta.

¿Entonces, qué es esperanza?

  • La esperanza es una manera de enfocarse en una meta específica. Es tener el deseo y el plan para alcanzar esa meta, desarrollar un mapa o camino para conseguir lo que se quiere, y tener la motivación y la determinación para seguir ese camino.
  • La esperanza nos permite presentarnos ante el duro trabajo que se requiere para alcanzar un objetivo (“la voluntad y el camino”) y nos mantiene de pie cuando enfrentamos obstáculos.
  • La esperanza es un buen sentimiento y ese sentimiento es valioso para usted. Todos podemos aprender a sentirla, y todos podemos beneficiarnos de ella.
  • La esperanza puede promover la felicidad, una mejor salud y el éxito escolar.
  • La esperanza le permite a una persona reclamar poder y tomar medidas, tales como contactar a otros, pedir información y apoyo.
  • Los adultos que aman a los niños pueden darles ejemplos de sentimientos de esperanza fijando y siguiendo metas e involucrándolos para trabajar en pos de las metas de grupo.

La esperanza no es lo mismo que:

  • Tener deseos (una fantasía más pasiva de que todo va a mejorar)
  • Tener un pensamiento positivo u optimismo (el optimismo es sólo la mitad de la esperanza, también hay que creer en su propio poder para lograrlo)
  • Negación o escape de la realidad

Para ayudar a que los niños que sufren los efectos del trauma fomenten un sentido de esperanza, usted podría:

  • ¿Que te gustaría hacer? Yo te ayudaré a hacerlo.
  • ¿Hay algo que has logrado en el pasado? ¿Cómo podrías “ampliar” tus objetivos para ir más allá de ese éxito pasado?
  • Usted puede hallar una manera para resolver las cosas (cuando los niños están tratando de dominar tareas sencillas).
  • Vamos a decirlo juntos: “Yo sé lo que quiero. Puedo entenderlo. Puedo seguir intentándolo. Tengo lo que se necesita. Voy a lograrlo”. Los niños aprenden con sus cuerpos y con sus habilidades motoras gruesas adelantan el aprendizaje. Anime a los niños a elegir posturas enérgicas con todo su cuerpo mientras cantan estos mantras en voz alta.
  • Todos aprendemos continuamente.
  • También tienes personas que te aman y en las que puedes depender.
  • Las cosas siempre están cambiando. (Puede dar un ejemplo, como: “Mira, estaba nublado antes y ahora el sol está saliendo”). Los sentimientos fuertes van y vienen, así que no siempre te sentirás así.
  • Conoces maneras para ayudarte a sí mismo, y estás aprendiendo más formas todo el tiempo.

Para ayudar a los adultos a tener un sentido de esperanza, usted podría decir:

  • Usted no está solo. ¿Puede trabajar junto con otras personas para alcanzar sus metas?
  • Contactar a otros y pedir ayuda es un acto de esperanza.
  • Incluso en circunstancias muy limitadas, usted puede establecer metas.
  • Las personas pueden ser increíblemente resistentes. Usted puede adaptar su propio cerebro y volverlo a entrenar en nuevas maneras.
  • Los seres humanos pueden prosperar ante un trauma indescriptible.
  • Su sentido de la esperanza le pertenece a usted; Nadie puede quitárselo.
  • Puede experimentar más de un sentimiento a la vez. Aunque pueda tener miedo o dudas, también puede tener esperanza.
  • Piense en alguien que usted conoce, en una figura pública o alguien de la historia que superó todas las dificultades para obtener su meta. ¿Cómo cree que esa persona mantuvo la esperanza?

Fuentes

Herth, Kaye. “Abbreviated Instrument to Measure Hope: Development and Psychometric Evaluation.” (Instrumento abreviado para medir la esperanza: desarrollo y evaluación psicométrica) Journal of Advanced Nursing 17, no. 10 (1992): 1251–59.

Lopez, Shane J. Making Hope Happen: Create the Future You Want for Yourself and Others. (Hacer que la esperanza suceda: crear el futuro que desea para usted y otros) Simon and Schuster, 2013.

Snyder, Charles R., Cheri Harris, John R. Anderson, Sharon A. Holleran, Lori M. Irving, Sandra T. Sigmon, Lauren Yoshinobu, June Gibb, Charyle Langelle, and Pat Harney. “The Will and the Ways: Development and Validation of an Individual-Differences Measure of Hope.” (La voluntad y las vías: desarrollo y validación de una medida individual de las diferencias de esperanza) Journal of Personality and Social Psychology 60, no. 4 (1991): 570.

Snyder, CR, Shane J Lopez, Hal S Shorey, Kevin L Rand, and David B Feldman. “Hope Theory, Measurements, and Applications to School Psychology.” (Teoría de la esperanza, mediciones y aplicaciones a la psicología escolar) School Psychology Quarterly 18, no. 2 (2003): 122.