Todos nos enfermamos a veces. Así es cómo puede ayudar.

  • Anime a los niños a decirle a un adulto cuando no se sienten bien. Observe señales, tales como pérdida de apetito o energía.
  • Deje a los niños en casa cuando estén enfermos para parar la diseminación de gérmenes y para que se mejoren más rápido.
  • Si está preocupada, llame al doctor. Prepárese para:
    • Explicar síntomas o preocupaciones.
    • Compartir el historial médico de los niños.
  • Si el doctor necesita ver a su niño:
    • Anote anticipadamente toda la información que quiere compartir y las preguntas que tenga.
    • Informe a los niños adónde van y por qué: “Vamos a ir al doctor. Él o ella te examinará para saber qué tienes y ayudarte a que te mejores”.
    • Lleve algún objeto que sea reconfortante para que los niños lo sujeten durante la visita al doctor.
  • Haga todas las preguntas que tenga al doctor. Comprender todas sus explicaciones e instrucciones ayudará a que los niños se mejoren.
  • Antes de irse del consultorio del doctor, asegúrese de que sabe exactamente cómo dar los medicamentos (si fueran necesarios). Pregunte qué debe traer de vuelta si los síntomas se agravan o para una visita de seguimiento.
  • Hable con los niños sobre los medicamentos que necesitan tomar y qué cosas especiales necesitan hacer para sentirse mejor.
  • Cuando lleguen a casa, prepare un lugar quieto y confortable para los niños y deles ¡un montón de amor!