Ser el cuidador puede ser un desafío permanente. Está siempre tan ocupado que se olvida
de sus propias necesidades. Cuidar de sí mismo le permite tener “las pilas cargadas” para cuidar mejor de
su niño. ¿Pero cómo?

Conviene tener una rutina saludable. ¿Está bebiendo suficiente agua y alimentándose saludablemente?
¿Tiene un horario regular para acostarse y levantarse? ¿Hace actividades que usted disfruta y la hacen
sentir tranquila? Todo esto ejerce una diferencia positiva en cómo se siente y en la relación con su niño.

Reduzca el estrés. No importa los desafíos que usted enfrente, usted puede hacer algunas cosas
sencillas para mantenerse en calma. Diga que necesita un abrazo, tenga su foto favorita al alcance de la
mano, vaya a dar un paseo, haga ejercicios. Incluso con tiempo limitado usted puede respirar
profundamente, escuchar su música favorita o hacer ejercicios de estiramiento.

Pida ayuda. Sentirse solos es común en padres que enfrentan tiempos estresantes. Pero ustedes no están
solos. Relaciónense con la familia y amistades, hablen con ellos de sus sentimientos y pidan ayuda. ¿Puede
alguien recoger a su hijo después de la escuela o preparar la comida de vez en cuando? Es normal pedir
ayuda.

Conéctese con la súper red de apoyo. Busque a las personas que puedan comprender lo que
ustedes están viviendo. Los profesionales y los grupos de apoyo ofrecen la oportunidad de hablar de los
sentimientos y sugerir estrategias para hacerle frente a todo los desafíos que están viviendo.