Aprender a expresar sus emociones es una tarea difícil para los niños. Aún no cuentan con las herramientas que les permiten hablar acerca de sus sentimientos y esto puede causar grandes frustraciones y rabietas mayores.

Su rol como padre o cuidador es prestar apoyo a los niños cuando tratan de expresar grandes emociones. Esto les ayudará a manejar mejor sus reacciones y les permitirá sentirse a salvo cuando se enfrenten a sentimientos atemorizantes. No perder la calma en esas ocasiones puede ser una tarea desafiante para cualquiera. Considere estas sugerencias:

  • Si se da cuenta de que empieza a estresarse y a sentirse abrumado, trate de concentrarse en el momento presente. Fíjese en lo que lo rodea. ¿Qué oye? ¿Qué sensaciones siente en su cuerpo?
  • Pause un minuto para tomar consciencia de sus emociones. Si se siente demasiado estresado y abrumado para ayudar a su niño a procesar una emoción grande, permítase un momento para alejarse de la situación. Explíquele a su niño: “Yo también estoy sintiendo una emoción grande. Voy a pararme en esa esquina y respiraré profundamente diez veces. Eso me ayudará a calmarme para que después te pueda ayudar a ti”.
  • No olvide que usted tiene todas las aptitudes para realizar esta tarea. Sin embargo, a veces llegar al final del día es un logro mayor. Trátese con cariño. No es posible estar en su mejor momento todos los días. Está bien cometer errores.
  • Encuentre un “lugar feliz”. Aunque suene cómico, pensar en un recuerdo feliz o imaginarse en un lugar tranquilo puede ser una gran ayuda.