Los padres que están sin un hogar permanente donde vivir enfrentan varios desafíos para darle a sus niños un sentido de hogar:

  • Los niños no tienen acceso a lugares limpios y seguros donde jugar, lo cual impide su crecimiento y progreso.
  • Dónde están viviendo, el comportamiento normal de un niño no se tolera (es común que los hagan callar).
  • Hay falta de privacidad.
  • Los niños no ven cosas familiares, ni escuchan sonidos ni sienten olores familiares, entre otras cosas.
  • Los padres no pueden preparar las comidas favoritas de su familia.
  • Puede ser difícil establecer un sentido de estructura, rutinas y predecibilidad cuando se están cambiando con frecuencia.

Pero el hogar es mucho más que un lugar, es una sensación de amor, seguridad y unión. Incluso cosas que parecen ser sencillas, como tener la misma funda de almohada cada noche, o colgar un ambientador de aire en la sala, pueden hacer una gran diferencia.

Use estas estrategias para fomentar un sentido de hogar en cualquier parte. Los niños pueden contar y esperar con ansias las rutinas cotidianas, y usted las puede integrar en muchos momentos diferentes a lo largo del día. Los padres pueden intentar estas estrategias:

En la mañana:

  • Intenten hacer juntos los mismos ejercicios de estirarse y respiración en el momento de despertar a los niños. Estírense, tocándose los dedos de los pies, luego respiren hondo tres veces.
  • Puede agregar un “mantra” diario, tal como “Soy querido”, “Soy fuerte”, “Creo en mí” o “Esto cambiará” y así establecer el ánimo para el día. 

 A la hora de dormir:

  • Intenten acurrucarse y cantar la misma canción de cuna cada noche.
  • ¡Respiren hondo! Pongan las manos en la barriga y respiren hondo tres veces, inhalando y exhalando, sintiendo la barriga subir y bajar. Ponga un peluche en la barriga de su niño para que lo “haga dormir” mientras respira hondo.
  • Tome la mano de su niño mientras se duerme.
  • Observen la forma de la luna o cuenten las estrellas antes de acostarse.