Las vacunas pueden causar ansiedad en muchos niños pequeños (y en muchos adultos), pero hay maneras de evitar la ansiedad. 

Cómo prepararse Dependiendo de la edad del niño, es posible que necesiten más o menos tiempo para prepararse. Los más pequeños pueden necesitar solo un día antes de la visita al médico, los mayores podrían necesitar varios días para sentirse cómodos con la idea. 

Jueguen al doctor Jugar a ser un médico los ayuda a saber qué esperar. Explíquele lo que podría suceder cuando van al médico. La enfermera o el médico te preguntarán cómo te sientes, tomará tu temperatura y examinará tus oídos, ojos, boca e incluso la nariz. Para terminar, una enfermera te pondrá una vacuna para que estés sano. 

Después de la explicación, ¡actúen! Túrnense para ser el doctor y el paciente. Cuando llegue el momento de la vacuna, pueden respirar profundo, cantar una canción divertida o abrazar un juguete de consuelo. Aplauda la valentía de su pequeño paciente con un «choca esos cinco» o con un baile divertido. 

Dígale la verdad Es mejor decirle al niño que la vacuna duele un poco, como un pellizquito, ¡porque sí duele! Ser sincero sin abrumar al niño ayuda a generar confianza.

Asegúrele al niño que el pellizquito solo durará unos segundos. Mencione que le podría doler el brazo por un par de días. Hablen de otros momentos en que el niño tuvo un ¡Ay! ¿Qué le ayudó a mejorarse? 

Mantener la calma Cuando llegue el momento de vacunarse, recuérdele mantener la calma y ser positivo. Asegúrele que usted siempre está a su lado. Dele un juguete de consuelo, canten juntos o hagan algo que lo distraiga. 

Aplauda la valentía Al final, celebran la valentía de su niño. Podría ir al lugar favorito del niño como el parque. También puede invitarlo a colorear este imprimible para celebrar su valentía con Elmo. 

 

Agradecimiento especial a la Dra. Deborah Waldron del American Academy of Pediatrics