Las transiciones son difíciles para todos. Cuando los padres regresan al trabajo después de estar en casa mucho tiempo, los niños podrían sentirse preocupados, tristes o temerosos. Adaptarse a todos estos nuevos cambios mientras aún se vive con otras incertidumbres y tiempos difíciles puede ser abrumador.

A medida que atravesamos por estos desafíos, muchos buscamos cuidadosamente nuevas formas de “ampliar nuestros círculos” ya que es agradable estar con las personas que son importantes en nuestras vidas. A los niños pequeños puede parecerles difícil tener contacto con otras personas después de vivir en un círculo familiar pequeño durante meses. Los niños se preocupan por su propia seguridad, pueden sentirse incómodos con un nuevo cuidador o ansiedad por hacer actividades en público que están acostumbrados a hacer solo con usted.

Es un proceso y naturalmente tomará tiempo para que tanto los niños como los adultos se ajusten a esta transición. Todos en la familia pueden intentar algunas de las siguientes formas de ayudar a aliviar la ansiedad por separación en los niños:

  • Así como lo hizo el papá de Elmo en el video, dibuje una figura sencilla como un árbol, corazón, estrella o flor, e invite a los niños a colorearla durante el día. Cuando usted regrese a casa, puede añadir al dibujo cosas como un título, firmar sus nombres y después exhibirlo.
  • Observen a Elmo y su papá despedirse por las mañanas en este video. Hablen sobre cómo se sentía Elmo y qué lo ayudó. Hagan una rutina especial de despedida como lo hacen ellos (“¡hasta luego, cocodrilo!”).
  • Esta idea es del cuento “Un beso en mi mano” de Audrey Penn. Antes de la despedida, bese la palma de la mano del niño y después apriete su mano con la de él con fuerza para “sellar” el beso. Dígale que los dos llevarán consigo el beso todo el día. ¡El niño puede hacer lo mismo por usted!
  • Dé a los niños una prenda de ropa o una pequeña frazada para dormir la siesta. Dependiendo del tamaño de los niños, ellos podrían usar una camiseta suya todo el día.
  • Esta idea es del cuento “El hilo invisible” de Patrice Karst. Dígale al niño que hay un hilo invisible muy fuerte que los une a usted con él y lo une también a las personas que él ama. El hilo es largo y nunca se rompe; no se puede ver porque es del corazón. Cuando el niño lo extrañe podrá recordar e imaginarse que usted está al otro extremo del hilo invisible.
  • Como familia, continúen practicando todo el cuidado personal que han estado haciendo: dormir lo suficiente, comer saludablemente, estar en movimiento y seguir las rutinas tanto como les sea posible.

Puede haber algo de tristeza en la separación y mucha persistencia en hacerla más cómoda para todos, pero también la alegría del regreso a casa para compartir y reunirse todos en familia. Sobre todo, recuerde a los niños que usted sabe cómo cuidarse y que ellos también saben como cuidarse. Toda su familia ya ha practicado mucho cuidarse a sí mismos