Su niño está viviendo muchos cambios, grandes y pequeños. Continuar algunas rutinas familiares le da tranquilidad y le hace sentir más fácil el cambio. 

Algo simple como un abrazo especial por la mañana o acurrucarse juntos por la noche para leer un cuento antes de dormir le da un sentimiento de estabilidad y comodidad. 

Piensen o hablen sobre las tradiciones familiares más preciadas de su niñoRecuérdele: “No importa lo que pase, siempre…”, y luego llene los espacios en blanco. 

Hablen sobre las cosas que serán diferentes y las que usted se asegurará de que sean igual. Pueden hacer una lista juntos y pedirle a su niño que la ilustre con dibujos. 

Todo puede ser igual o parecido. Pueden hacer spaseo de fin de semana por el parque, incluso en un parque nuevo. Juntos pueden buscar una nueva pizzería favorita que reemplace la anterior para la cena del viernes. Tranquilice a su niño: “Aunque estés en una habitación diferenteaún tienes tus mismas sábanas de unicornio favoritas para arroparte. 

Los visuales pueden ser muy útiles. En un calendario tache los días hasta el día de la mudanza. Use fotos de lo antiguo y lo nuevo para hablar de lo anterior y de la nueva aventura. 

Use las redes sociales para conectarse con su nueva comunidad. Por ejemplo, Facebook para comunicarse con el nuevo departamento de parques y recreación o con otras personas que están en situación similar. También, grupos en línea de familias militares en transiciónAsí se involucrará con su nueva comunidad. 

Más que todo, asegúrese de que todos recuerden que es el amor lo que hace que una casa sea un hogar. No importa dónde estén, ¡la familia siempre está unida!