En algún momento los padres podrían sentirse listos para nuevamente compartir sus vidas con otras personas, y así ¡ampliar la familia! Aunque este sea un momento emocionante, recuerde que las relaciones se desarrollan a su propio ritmo. Los niños necesitan tiempo y apoyo para adaptarse y sentirse cómodos con la nueva estructura familiar. Recuerde que:

Los nuevos vínculos afectivos no sustituyen los anteriores. Asegúreles a los niños que las nuevas relaciones nunca reemplazarán las ya existentes. Un consejo para padrastros es recordar que el cariño hacia un padrastro o una madrastra no reemplaza el amor que el niño siente por sus padres biológicos. Usted podría decir: “Aunque ahora tengas un padrastro y una hermanastra, la relación que tú tienes con tu papá siempre será importante y especial”.

Establecer días de juegos. Los juegos físicos son divertidos y son una manera de ayudar a que los niños se sientan con confianza y desarrollen el vínculo afectivo con los nuevos miembros de la familia. Juegos como la búsqueda del tesoro, a la mancha, carrera de relevos, el rey manda, a las escondidas, son solo algunos de los que pueden hacer. Asegúrese de que los niños se sienten cómodos con los miembros de la familia nueva antes de dejarlos solos con ellos.

Hablar y establecer las reglas de la casa. Cada familia tiene sus propias reglas y rutinas. Trabajen juntos para crear nuevas reglas domésticas y colóquelas donde todos las puedan ver. Pida a todos que aporten ideas para crear “un hogar feliz y seguro”.

Tiempo de uno a uno. Asegúrese de también tener tiempo a solas con los niños. Recuérdeles que aunque ahora tengan una nueva familia, usted dedicará tiempo solo para estar con ellos. Cada semana busque oportunidades para juntos disfrutar de algunas de las actividades favoritas de su niño.